El estado de los judíos vuelve por sus fueros
Ahora el estado de los judíos, de nuevo pone de manifiesto de que calaña son, recurriendo a una antigua ley de los años 30, cuando Palestina era británica.
Dicha ley, establece que no pueden ser traducidos los libros árabes al hebreo, al considerarse a los árabes como enemigos.
Así mismo, esta ley, prohíbe la importación de textos árabes, lo cual sin duda es una aberración, puesto que buena parte de la población de ese estado que nunca debió crearse, es árabe.
Desde la perspectiva hebrea, bien puede considerarse erróneo, ya que al considerarse a los árabes como enemigos, lo suyo sería conocerles bien, y así hacerles frente con mayores recursos.
Los NAZIS, pretendieron destruir todo aquello que fuera cultura hebrea, y así les fue. Cuando se ataca la cultura, el conocimiento, se demuestra claramente la inexistente solidez de aquellos que imponen prohibiciones arbitrarias.
